Bienvenido/a

Esto es un blog con delirios de una soñadora chinchuda, antisocial y un poco loca. Estas invitado/a a leer y comentar a gusto y placer, espero que te guste

lunes, 8 de febrero de 2010

viejos relatos de una noche desvelada

En una noche perfectamente escampada, donde las estrellas y la luna se juntan en su belleza para que algunos noctámbulos disfrutemos de contemplar su eterno y bello esplendor.
Desvelada en mi común insomnio, lo único que puede y pasa por mi mente es su persona, sus ojos, sus labios, su piel ¿a dónde estará mirando? ¿Qué estará haciendo mi dulce niño ahora? ¿Me recordará en algún momento del día?
Estoy exactamente en la mitad del período que designe para olvidarlo (mitad de este precioso y maldito enero), pero no lo consigo. Necesito verte, dulce niño, necesito escucharte, necesito un pequeño pedazo de ti
Y aunque se que no obtendría nada con esto (porque nada me darías) pienso que me haría bien tenerte cerca al menos un segundo.
Pero esto solo ocurre en los rincones de mi imaginación, o mi escribir, o en mis sueños ¡Oh, preciosos sueños! Donde vuelves como si nada, y yo, cual actriz de cine en cierre, me entrego al momento dejándome caer sobre tu cuerpo, rodeando con mis brazos la hermosa piel de tu cuello mientras tu me tomas de la cintura y el momento culmina en un suave (pero no por eso menos apasionado) beso. Todo sonido entonces, se apaga, si se encontraba gente presente, ésta se desvanece. El mundo se detiene y toda vida existente hasta ese entonces se consume al “tu y yo” del momento, que funde y culmina en un tan preciado “NOSOTROS”
Pues no piense, querido lector, que me encuentro en estado de demencia, no piense (por favor no lo haga) de esto como una enfermiza obsesión. No piense de mí las peores cosas. No somos enfermos ni asesinos (mucho menos depravados, tan solo enamorados) los poetas o escritores (¿y por qué no los canta-autores?)
Nosotros solamente podemos escribir en dos formas: Nuestro mundo imaginario, que es el lugar donde algunos permanecemos la mayor parte del tiempo, felices y a salvo de todo (muchas veces resulta ser este espacio, mas fuerte que cualquier realidad); y lo que se ve reflejado en nuestra retina, el “mundo real” en lo que destacamos a aquello que brilla con una incandescente luz propia, que insita a revelarlo al papel.
Entonces, he aquí la respuesta. Es él mi perfecta mezcla de ambos mundos. Es él quien esta en mis sueños, con cada detalle de sus ser (no existen las virtudes ni defectos, todas son características de lo que nos compone). Es mi dulce niño la imposible realidad en el mundo de mis sueños. Es él la razón de los sueños que inspiran la escritura en las noches desveladas. Debo darte las infinitas gracias, dulce insomnio mío 

No hay comentarios: